Relato sexo duro

Ese día llegó temprano de su trabajo, yo ya estaba en casa, en un La imagen de un picador, clavando la puya con saña, me había venido a la mente en ese instante. Así lo sentí. Con violencia.

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Estos pensamientos, Hola, antes que anda quiero contarles que es mi primer relato y espero q tengan un poco de paciencia al leerlo, les cuento que soy soltera tengo 31 años, físicamente no estoy nada mal mido 1,65, delgada 57 kg, ojos verdes, rubia y de piel blanca. Lo que les voy a contar es algo que paso hace poquito, Es una historia totalmente real en la que relato la primera vez que le reventé el culo a mi novia.

Primero comenzaré describiendo a Eva.

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Ella es castaña clara con el pelo rizado y bastante largo hacia la mitad de la espalda. No es increíblemente Bea, como así la gustaba que la llamaran Beatriz , trabajaba en la Oficina de Correos de una provincia cercana a Madrid. Era una muchacha de unos 24 años aproximadamente, muy delgada, pero tampoco muy alta, lo que la hacia una chica proporcionada, con las formas muy marcadas, morena, tanto su mirada, Cuando ella comenzó a hablar en cambio tenía toda mi atención, no mentiré casi me convence de comprarle lo que fuera, al final la insistencia fue muy poca ante mis negativas, pero sé que en ese momento algo había sido encendido.

Durante ese día me la pasé al pendiente por si volvía a pasar, pero nada. Fue así durante casi 5 días hasta que una tarde la volví a ver, no cerca de mi casa sino por el lugar donde acudo al gimnasio. Ella se llama Brenda, o al menos eso me dijo.

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A la mañana siguiente decidí mandarle un mensaje para desearle buenos días. Ella no tardó ni dos minutos en contestar con el mismo deseo. Comenzamos a platicar sobre cosas personales, fue ahí cuando comenzé a conocerla.

Tiene dos hijos, uno de 14 y una niña de 9 años. En cierto momento me preguntó que si estaba en mi casa lo cual fue un poco raro, le dije que sí y me respondió diciendo que era posible que vinieran a esta ruta en un par de horas.

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Le comenté que si venía debía pasar a saludar cosa que aceptó inmediatamente. Un par de horas después y como había dicho me mandó un mensaje diciéndome que estaba en la esquina de mi casa. Salí para recibirla y ella con el pretexto de venderme algo se acercó y entró a la cochera.


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En mi casa el portón es de los que tapan la vista hacia adentro así que nadie la vería. Ya adentro se acercó a mí y me saludó de beso y yo le respondí el saludo y después nos sentamos a platicar como viejos conocidos. Se levantó y entró a la casa.


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Justo después de poner un pie adentro fue como si se desatara y olvidara todo. Se acercó a mí y comenzó a besarme salvajemente, tanto que me empujó contra la pared, se me repegó toda y comenzó a tocarme con ambas manos. Fue muy excitante la situación que se estaba dando.

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Poco después de besarnos la tomé de las nalgas las cuales eran enormes y bastante duras, no era raro para alguien de su campo laboral. Al tocarla se excitó tanto que comenzó a sobar mi verga sobre mi short. Esta estaba ya algo dura y eso le gustó mucho, fueron unos 15 minutos de faje del bueno. Eso la estaba excitando mucho… y a mí también al estar teniendo sexo con una madura.

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Comenzó a morder su brasiere mientras con mi mano derecha apretaba su panocha. Ella gemía ligeramente, me levanté y ella se sentó para bajarme el short y dejar salir a mi verga la cual para ese momento ya estaba goteando lubricante del bueno. Podía ver como mis 17cm se le iban hasta la garganta, la saliva escurriendo de la punta de mi verga hasta su boca era la evidencia de esa increíble mamada que me estaba dando.